Hubo una época en la que Mario y Sonic eran polos opuestos. Mario era el fontanero lento, simpático, confiado y ligeramente torpe del Reino Champiñón, mientras que Sonic era el erizo rápido, luchador, ...
Gracias a la magia de los fans y la inteligencia artificial, algunos ya imaginaron cómo se verían Goku, Vegeta y compañía si vivieran en el universo de los bloques.